lunes, 27 de febrero de 2012

El curioso caso de Sergey Aleynikov

Esta es una pequeña historia que intenta trasladar al lector la reflexión sobre lo absurdas que pueden llegar a ser las patentes aplicadas al Sotware.

Sergei Aleynikov es un antiguo programador que realizaba sus tareas de desarrollo de Software para la prestigiosa firma de finanzas Goldman Sachs. Sergey Aleynikov fué condenado a prisión por el robo de código de un desarrollo interno de Goldman Sachs, empleado en una aplicación para transacciones ultrarápidas.

Después de pasar cerca de un año en prisión, a Sergey Aleynikov, tras una revisión del caso por tres jueces distintos, le anularon la condena con una simple escucha de los hechos.

¿Qué había ocurrido entonces?. ¿Fue injustamente condenado en primera instancia?. ¿Acaso no había robado nada y se le acusó de forma errónea?:

Sergey Aleynikov confirmó que se había llevado el código, pero argumentó que eso no constituía un delito y mucho menos un delito federal. El hecho es que el código que se llevó no estaba sujeto a ningún tipo de licenciamiento (era un desarrollo interno hecho por y para Goldman Sachs), ni estaba prevista su venta al público, por lo que su hurto no infringía las leyes de comercio ni suponía un delito de espionaje industrial.

¿Absurdo no?:

Supongamos que nos dedicamos a la agricultura, y que tenemos en nuestro domicilio 40 kilos de tomates para la venta al público el domingo en la plaza (con Eusko label eso sí). Una noche nos entran a robar en casa, se llevan nuestra televisión de plasma, los muebles, las joyas de la abuela, la cubertería de plata, ordenadores, etc., pero dejan en su sitio los tomates.

A la mañana siguiente denunciamos el robo en el cuerpo de Policía que corresponde y estos diligentemente detienen al infractor, una vez llegados a este punto, se produce el juicio y en la vista el juez mantiene la siguiente conversación con nosotros:

"¿Es usted un distribuidor de electrodomésticos?:

No.

¿Se dedica usted a la venta de muebles?:

No.

¿Es usted un distribuidor de material informático?:

No.

¿Se dedica usted a la joyería o venta de la misma?:

No.

¿Es usted Agricultor o se dedica a la venta de productos agrícolas?:

Sí.

¿Ha echado usted algo en falta de estos productos atribuible a la actividad del acusado?:

No."

"No hay caso, el acusado queda en libertad, usted paga las costas y por favor no me haga perder más el tiempo. Eso sí, si le llegan a robar los tomates, se les cae el pelo."

Esto que para los productos tangibles parece obvio y se traduce en una conversación de besugos, parece que se complica hasta el infinito cuando hablamos de temas intangibles como el Software y la propiedad intelectual.

No es éste, sin embargo, el único revés que ha sufrido la prestigiosa firma Goldman Sachs en los últimos tiempos.

Recientemente, uno de sus consultores de TI, Henry King, ha sido acusado de filtrar información de empresas como Appple, HP, Dell o IBM a sus inversores en Estados Unidos. Henry King facilitaba a sus inversores información de las plantas de componentes en Taiwan para las citadas firmas, de forma que los inversores sabían en todo momento el volumen de fabricación de los componentes y así podían hacerse una idea de la demanda y los beneficios que un producto y una firma en concreto podían obtener, es decir apostar a caballo ganador. De todas formas, tampoco es la cuestión crucificar al pobre Henry, ya que desde el 2009, son docenas los casos de utilización indebida de información interior (que es un delito federal en Estados Unidos), los que han ido saliendo a la luz.

Lo gracioso de todo esto, es que luego intentan vender Wall Street como si fuera un fortín para la información, donde tanto compradores como vendedores están aislados entre sí, sin ningún tipo de filtración, ni interacción, salvo la estrictamente regulada.

jueves, 16 de febrero de 2012

Open Source para una economía de guerra


En los tiempos que corren quién más, quién menos, está recortando gastos en sus departamentos de TI. Los proyectos que estaban en cartera que no han empezado y no son imprescindibles se descartan, muchos que tenían un cierto grado de implantación pero que todavía no están en producción y no se entienden como imprescindibles, corren la misma suerte.
En definitiva, a día de hoy los proyectos que sobreviven son aquellos que están directamente relacionados con la actividad de negocio, bien porque ya están en producción y son esenciales o bien nuevos proyectos sobre los cuales se ha estimado un ROI poco menos que inmediato. La inversión en TI que se acomete es para hoy, no para el día de mañana, entre otras cosas, porque la incertidumbre económica es tal, que nadie está seguro si habrá mañana para muchas empresas.

La competitividad de las empresas se basa en la capacidad de lograr un determinado beneficio con una misma inversión, frente al resto de las empresas del sector, esto es lo que hace que unas empresas vayan un paso por delante de otras. Es decir, la competitividad no se define tanto por la cantidad de recursos invertidos, si no por el grado de acierto de la inversión realizada, teniendo en cuenta que la inversión en TI es un tanto por ciento en constante crecimiento para cualquier empresa, es evidente que se hace necesario un estudio más amplio de las soluciones a incorporar a nuestras infraestructuras del que habitualmente estamos acostumbrados.

De lo dicho anteriormente se desprende que en los días que corren no sobran recursos económicos para emplear en nuevos Proyectos y menos en tecnologías desconocidas basadas en Open Source. Pero posiblemente existan infraestructuras consolidadas dentro de nuestras organizaciones cuya migración a Open Source no sólo sea ventajosa económicamente, si no además posiblemente resulte técnicamente viable y de poco impacto en el resto de la organización.

Frecuentemente suelo escuchar dentro de las organizaciones, diferentes reticencias a la hora de acometer un despliegue de Software Libre en las empresas que paso a resumir.

"Migrar todo a Open Source me resultaría carísimo, no tengo ni personal ni recursos económicos para hacerlo y además no tengo alternativas dentro del Open Source que cubran todas mis necesidades".

A lo que suelo responder, ¿Migrar todas tus infraestructuras a otro entorno distinto que no sea Open Source, no tendría ningún efecto sobre el negocio?. Evidentemente, no. Luego el hecho de que el entorno sea Open Source o no lo sea es irrelevante, lo que importa realmente es que, cualquier cambio en la infraestructura ha de hacerse de forma gradual y controlada. Hay que dejar de pensar en el todo o nada y pensar más en cómo cubrir una necesidad con las alternativas que el mercado me ofrece teniendo en cuenta las ventajas que el Open Source ofrece.

"No existe software de grado empresarial en el entorno Open Source".

Sí que lo hay y mucho, tanto es así, que hay muchas soluciones que se han convertido en estándares de facto, debido a su calidad y alta difusión. Esto por sí mismo no quiere decir nada porque por buena que sea una solución sea Open Source o no, no tiene por qué adaptarse a nuestras necesidades.

"El Open Source aunque es gratuíto lleva implícitos unos mayores costes de despliegue y mantenimiento, porque mi personal no está cualificado para hacerlo".

Bien, para empezar, el Open Source no necesariamente tiene que ser gratuito y segundo si tu personal no está cualificado para hacer el despliegue y mantenimiento, tal vez la reflexión que tengas que hacer no sea tanto la de que la implantación de soluciones Open Source te genere un sobrecoste por la no cualificación de tus profesionales de TI, si no más bien el sobrecoste que anualmente te generan tus profesionales de TI por no estar familiarizados con el Open Source y no poder optar a soluciones que pudieran ser totalmente válidas y que el mercado Open Source te ofrece.

"Mis aplicaciones de negocio son sagradas, son las que me dan de comer, no puedo fiar su mantenimiento a la comunidad Open Source".

La mayoría (por no decir todas) de las aplicaciones de grado empresarial que existen dentro del mundo Open Source tienen la suficiente entidad como para tener sus propios equipos de soporte, que se ofrecen con sus respectivos contratos de mantenimiento. Por otro lado, el simple hecho de la utilización de la herramienta no te ata a un contrato de soporte como lo suele hacer la mayoría del software comercial, contratos que muchas veces son totalmente abusivos.

"El hecho de que una aplicación sea Open Source a mí no me representa ninguna ventaja, no tengo mi propio equipo de programadores que la puedan adecuar a mis necesidades y además no suelo tener la necesidad de modificar las aplicaciones, me vale con lo que me da el fabricante".

Tal vez no, pero el hecho de que una aplicación sea adaptable, te abre la posibilidad de optar a un mercado de empresas de programadores, que se dedican a esa tarea. Es posible que, una vez definidos los requisitos de una aplicación, resulte más ventajosa económicamente una solución Open Source con un desarrollo adicional frente a otra aplicación comercial que cubra tus necesidades pero de la que no necesites el 80% de su potencial, es decir, te permite escoger las soluciones más a medida. Otra ventaja es que cualquier problema o funcionalidad que necesites cubrir se podrá realizar en tiempo y a medida, sin tener que esperar a la siguiente release (y rezar porque la hayan cubierto) del producto en particular.

Un ejemplo de esto último son los ERP, no hay ningún ERP que se adecue perfectamente a las necesidades de una empresa y finalmente suele ser la empresa la que se tiene que adaptar al ERP, con desarrollos y ajustes en el sistema ERP específicos para cada organización. Una solución Open Source puede ser una buena solución en estos casos que implican un desarrollo o modificación contínuo.

"¿Pero qué puedo encontrar dentro del mundo Open Source más allá de unas cuantas soluciones específicas?".

A día de hoy, de todo. Desde Sistemas de Escritorio completos, hasta Sistemas de Gestión Empresarial, pasando por soluciones de Virtualización (Consolidación de Servidores y Virtualización de Escritorio) y servicios cliente-servidor de todo tipo.

Lo cierto es que muchas veces, los problemas en la adopción del Open Source por parte de las organizaciónes no suelen ser debidos a criterios económicos o técnicos y suelen estar más asociados a temas organizativos del tipo:

  • "Yo adoptaría la solución Open Source que me propones pero mi casa matriz me impone esta otra y tengo las manos atadas al respecto".
  • "Necesitamos una solución que cubra distintas áreas, a nosotros ésta que nos propones nos va bien, pero hay otras áreas que prefieren otra solución y tienen más peso dentro de la organización".
  • "La solución propuesta se adapta mejor, pero la que tenemos nosotros lleva toda la vida en la casa y en estos momentos el dinero no parece ser un problema".
  • "La solución actual es la mejor, por algo la propuse yo".
  • "El equipo técnico se resiste al cambio, prefiere la solución anterior".

Llegados a este punto, la única verdad en torno al Open Source en un entorno empresarial es que, a día de hoy no hay organización, que sea medianamente grande, que pueda implementarse exclusivamente con Open Source, sin embargo, no es menos cierto que no existe organización de la cual no se pueda cubrir ninguna de sus necesidades con una solución de Open Source, que es en definitiva la idea que quiero transmitir.

¿Entonces cómo se debería de introducir el Software Libre en la Empresa?

En aquellas organizaciones donde no exista Software Libre de ningún tipo, empezar por las infraestructuras de bajo impacto, en entornos controlados y medidos, con el objetivo de vencer esa resistencia natural al Open Source que aún hoy perdura. Una vez superada la reticencia, la experiencia me dice que en la próxima (costosa renovación) de licencia del sistema X, tendrán más presente la posibilidad de sustituirlo por una herramienta de Software Libre.

lunes, 13 de febrero de 2012

Si no existiera Anonymous, ¿Habría que inventarlo?

Anonymous está en boca de todos, quien más quien menos ha leído o escuchado algo sobre sus últimas actuaciones, recientemente han tumbado la Web de la CIA, el FBI, en su día la SGAE, Webs gubernamentales Griegas y hace nada acaban de Hackear la Web del PP de Foz, entre muchas otras.
Este no es un Post para reírle la gracia a Anonymous, ni mucho menos para juzgar lo que hace, simplemente adentrémonos un poco en lo que es y no es Anonymous.

¿Qué es Anonymous?

Anonymous es en sí un colectivo de personas distribuido por todo el mundo. No es una organización, no hay una jerarquía, simplemente son un grupo de personas que tienen en común una preocupación por defender aquellos derechos civiles que ellos entienden están siendo vulnerados. Es un grupo anárquico (en el sentido puro de la palabra Anarquía, no como se tiende a utilizar como sinónimo de Caos).

Anonymous no es un grupo político, ni tiene ningún tipo de ideología concreta, debido a lo heterogéneo de las personas que forman parte del grupo, cualquiera que tenga una causa que entienda justa y se revele puede ser Anonymous (con el peligro que eso puede acarrear). Aunque es cierto que Anonymous, sí que tiene unas cuantas líneas directrices sobre las que se guía, para impedir que determinados ataques, que ellos (entiendo que la mayoría, porque al fin y al cabo cualquiera puede ser Anonymous) entiendan injustificados, no estén bajo el paraguas de Anonymous.

¿Cuáles son los frentes Anonymous?

Anonymous como grupo heterogéneo que es y por tanto con multitud de inquietudes, no es un grupo organizado al uso, es un grupo que se organiza para realizar unas acciones determinadas, pero que en todo momento mantienen su autonomía e independencia como individuo. Se pueden encontrar activistas de Anonymous en el movimiento del 15M o en las protestas griegas.

¿Son entonces grupos Antisistema?

No necesariamente, habrá activistas antisistema dentro de Anonymous sin duda, pero eso no quiere decir que todos lo sean.

¿Cuáles son los métodos de acción de Anonymous?

Principalmente la información, manifestaciones y el sabotaje informático, este último es posiblemente el que más repercusión mediática tenga y de ahí que muchas veces se asocie Anonymous a ataques informáticos, que por lo general suelen consistir en ataques distribuidos de denegación de servicios (DDOS) e intrusión en distintos Sistemas Informáticos haciéndose con el control de los mismos.

ANONYMOUS Y LA PRIVACIDAD DE DATOS

Anonymous ha realizado numerosas acciones de protesta contra organizaciones cuya política de Privacidad es al menos dudosa. Anonymous alega que lo hacen en defensa de unos derechos que todos como ciudadanos tenemos y deberían respetar. Han sido objeto de ataque por parte de Anonymous, entre otros:
  • La Ley Sinde y la SGAE.
  • Sony.
  • Canon digital de diversos países (Alemana, Argentina, …).
  • Ley Antipiratería de Nueva Zelanda.
  • Leyes SOPA/PIPA y ACTA.
Anonymous se autoproclama algo así como el vigilante de los vigilantes y dejando a un lado la valoración sobre si Anonymous es éticamente reprobable o moralmente necesario, reflexión que cada uno hará, planteo la siguiente reflexión.

¿Necesitamos un ente que vele por nuestros derechos como individuos en Internet?

Tenemos nuestros organismos que vigilan sobre cómo se manipulan nuestros datos, el tratamiento y acceso a los mismos, pero realmente no hay ninguna garantía de ningún tipo de cómo se utilizan nuestros datos ni con qué fin (Bueno, sí lo hay: la justicia ordinaria en casos extremos, pero siempre de forma reactiva).

¿Resulta necesario que alguien realice esta labor por nosotros?

Cuando nosotros cedemos nuestros datos personales a terceros, lo hacemos voluntariamente, nosotros decidimos en último caso lo que compartimos, pero por otra parte no tenemos el control sobre lo que la otra entidad puede o no puede hacer con los datos facilitados y mucho menos con qué fin. Es decir, perdemos el CopyRight de nuestros datos, el CopyRight de nuestra vida.

Traslademos esto al mundo real, en todo el mundo, para cualquier tipo de mercancía que pueda resultar peligrosa hay una legislación que obliga, primero a tener un conocimiento y unos medios adecuados para el tratamiento, transporte y manipulación de la mercancía. Pero además, hay un control sobre lo que se puede y no se puede hacer con esas mercancías, de forma que no se le pueda dar un uso indiscriminado.

El Uranio enriquecido por ejemplo, aparte de las pertinentes licencias, que acrediten la competencia en la manipulación y transporte del mismo, tiene que estar igualmente acreditada la intención de realizar un uso civil y no militar del mismo. He puesto este caso tan extremo porque creo que puede resultar suficientemente gráfico de lo que quiero transmitir y que el lector con un poco de imaginación podrá trasladar a situaciones más corrientes del día a día.
La idea de que existiese algún tipo de consorcio internacional, que definiera de forma global la privacidad, lo que se puede y no se puede hacer con nuestros datos, adecuando sus criterios a cada una de las legislaciones locales (respetando siempre unos mínimos), me resulta sugerente y extremadamente complicado a la par.

Por último y para que sirva de muestra, de no hay nada mejor en esta vida que relativizar las cosas, saber reirse de uno y poner un poco de humor en nuestras vidas dejo un video que ha colgado en Youtube, el Departamento de Policía de Boston, una de las últimas víctimas de Anonymous.

martes, 7 de febrero de 2012

Lo que dijo Urkullu y... lo que no dijo

En la rueda de prensa del pasado viernes, Iñigo Urkullu nunca dijo que el Gobierno vasco estuviera en quiebra inminente. Lo que dijo fue que, de seguir las cosas así, existiría ese riesgo. Sé lo que dijo exactamente por dos motivos: primero, porque estuve en esa rueda de prensa. Y segundo, y quizá más importante, porque fui yo el que le hizo la pregunta concreta:

"¿Ven ustedes posible un riesgo de quiebra inminente?"

Su respuesta fue: ‘Sí, lo vemos’. También puedo añadir que, por su tono y por cómo respondió, no intentó en ningún momento generar ninguna alarma añadida a la ya de por si grave situación financiera del Gobierno vasco. Aunque esto último, es verdad, es una opinión personal que ni siquiera he contrastado con el propio Iñigo Urkullu.

Ante esto, el Gobierno vasco responde: tenemos liquidez de sobra. Más de 600 millones de euros en caja, dice el consejero Carlos Aguirre, que define la situación financiera del Gobierno vasco como de ‘normal’ ( http://www.eitb.com/es/noticias/economia/detalle/826286/carlos-aguirre-explica-estado-cuentas-gobierno-vasco/). Eso sí, reconoce que el déficit es ya mayor de lo previsto, y que se acerca a los mil millones de euros. Ante todo esto, y como ciudadano y periodista que quiere saber qué pasa con las cuentas de mi país, un par de consideraciones:

- Que el Gobierno vasco hable de ‘holgura’ en las cuentas no casa con la política de recortes y ajustes que lleva acometiendo desde hace meses, ni con el debate permanente sobre la necesidad de que las diputaciones forales aumenten los impuestos. El lehendakari ha venido insistiendo en que la situación actual no es sostenible. En un par de días por cierto, el sector público vasco se movilizará en contra de nuevos recortes.

- Que el Gobierno vasco diga que gasta mil millones más de lo que ingresa, significa traducido a peras y manzanas, que ‘tiene 6 peras... pero se come 10’. Y francamente, no me acaban de aclarar cómo piensan pagar lo que deben, entre otras cosas, porque no está previsto que al cesto entren más peras, y porque tampoco puedes pedir peras a tu vecino porque has agotado esa posibilidad (el famoso límite al endeudamiento impuesto por el gobierno español y aceptado por el Gobierno vasco).

A pesar de todo, es cierto que Carlos Aguirre ha anunciado más emisión de deuda a medio plazo. Algo que tampoco me tranquiliza especialmente, porque está contando con un dinero que, de momento, no tiene. A esta situación, si no queremos llamarle ‘quiebra’, podríamos definirla (como una vez dijo nuestro padre con gran sorna) cuando menos como de ’desequilibrio patrimonial transitorio’.


A partir de ahí, se podrá cuestionar el cómo y el cuándo del anuncio de Urkullu. Estoy convencido de que cada uno tendremos nuestra opinión. Yo tengo la mía, pero no creo que sea relevante. Lo importante para mí, como ciudadano y votante, es saber cómo van a solucionar el ‘roto’ de nuestras cuentas públicas, algo a día de hoy, nada claro. ¿Algún voluntario?.

domingo, 5 de febrero de 2012

La manzana tiene bicho


Al mismo tiempo que Apple hizo públicas sus cuentas de resultados del Q4 del 2011 (Q1 para ellos) se ha publicado un artículo en el New York Times informando sobre las lamentables condiciones de trabajo que sufren sus operarios en China.

Apple inc. Ha presentado unos beneficios de 13 billones (billones americanos) de dólares en el último trimestre del 2011, lo que supone un incremento del 117% con respecto al mismo trimestre del año anterior con un incremento de ventas y esto es lo importante de un 73%.


A simple golpe de vista podemos observar un desfase entre ventas y beneficios de un 44%. El sueño de cualquier inversor, con la misma cantidad de dinero invertido saco un 44% más de beneficios. Esto repercute en el cliente final de la misma manera, porque Apple puede ofertar productos de una misma gama a precios inferiores a lo que lo hizo en años precedentes. Conclusión, inversores contentos, ejecutivos de compañía contentos, clientes contentos, en definitiva, todos contentos.

¿Todos contentos realmente?


No, todos no, como no podía ser de otra forma para que unos ganen otros tienen que perder, porque el dinero realmente, ni se crea ni se destruye, simplemente cambia de manos como comenté en este artículo.

Pensemos por un momento, como se puede conseguir que invirtiendo menos dinero se consiga mayor rentabilidad de los productos. Sólo hay tres maneras:

  1. Una mejora del proceso de manufactura, que reduzca los costes.

  2. Reducción de costes de materia prima.

  3. Reducción de costes de la mano de Obra y servicios asociados (seguridad en el trabajo, sobreexplotación, etc.)


Generalmente la reducción de costes debido a la mejora de procesos de manufactura y de materia prima suelen tener un decrecimiento lineal y con una curva casi plana en productos de la misma gama, porque a medida que se van sacando nuevos modelos del producto, el producto es más complejo de producir y los materiales empleados son más sofisticados, con el objetivo de proporcionar al cliente final productos cada vez mejores y evolucionados, con lo cual se contrarresta el efecto de ahorro en fabricación debida la mejora de los procesos de fabricación y el menor precio de las materias primas, con el gasto extra de producir productos más complejos con materias primas de última generación.

Una simple mirada al pasado nos hará darnos cuenta de esto último. El portátil con el cual yo realizo mi labor cotidiana, un Hewlett Packard 8530w del año 2007 me costó en su día algo más de 2000 euros, un portátil de última generación del mismo fabricante, gama y modelo, hoy en día tiene un precio muy similar. Evidentemente el portátil de última generación es más avanzado, más potente y permite hacer más cosas, pero demuestra lo que comentaba anteriormente, las mejoras en los sistemas de fabricación y materiales se ven compensadas por la evolución de la complejidad de los productos ofertados, por tanto por ahí no se produce un ahorro en la fabricación y tampoco un aumento de la rentabilidad que ofrece el producto. Simplemente si te quedas atrás pierdes mercado.

Pero vayamos todavía mucho más atrás. A mediados de los 80 los sistemas de PC personales fueron una revolución, el PC 1640 de Amstrad (que tenía 640Kb de memoria principal) rondaba las 300 mil pesetas, que al cambio hoy en día vendrían a ser redondeando unos 2 mil euros. Luego estamos en las mismas, es cierto que habría que sumarle el IPC acumulado en los últimos 16 o 17 años para hacer una comparación más ajustada, pero también es cierto que las tecnologías de fabricación y materiales empleados en ese periodo si han tenido un cambio substancial como para compensar el efecto del IPC.

¿Entonces, si a medida que salen nuevos productos, el coste de fabricación compensa el ahorro debido de las materias primas y a la mejora de los procesos de producción, cómo es posible aumentar la rentabilidad de los productos?


Evidentemente con la mano de obra, desde mediados de los 80 se empezaron a implantar sistemas automatizados para sustituir a personas en las cadenas de montaje (en aquellas tareas en las que pudiera automatizarse), las máquinas podían trabajar más tiempo y de forma más precisa sin quejarse, además no tenían sindicatos.

A medida que las empresas del ramo se subían al carro de la automatización, la automatización dejó de convertirse en un factor diferencial de las empresas que decantasen la rentabilidad de los productos. Se pasó entonces a un segundo nivel, la deslocalización. La deslocalización de las plantas de producción, permitía tener mano de obra mucho más barata, en países con una presión fiscal menor y sobre todo con ese paraguas que ofrece la etiqueta "Made in China", paraguas que te cobija de las protestas sindicales y que te aísla de tu sistema productivo. No es lo mismo ver "pancarteros" en la sede de Apple, que miles de operarios descontentos pero callados en el sureste Chino. Entre otras cosas porque el cliente de Apple no asocia la marca a las deplorables condiciones laborales de Foxconn, si no al diseño y elegancia de la sede de Apple en California o Nueva York.

La deslocalización como todo dejó de ser un elemento diferencial entre las compañías (que es lo que finalmente te hace tener más o menos éxito) y una vez todas las empresas del ramo imitan tus métodos de Fabricación en el extranjero, sólo te queda una única solución, recortar gastos de personal.

¿Cómo se puede seguir recortando gastos de personal, si ya de por sí estás contando con mano de obra barata?


Pues fácil, menores sueldos, más horas de trabajo, menor inversión en factores como la seguridad en el trabajo, niños menores de 14 años trabajando en sus plantas, etc.

En el artículo publicado por el New York Times por Charles Duhigg y David Barboza, hacen referencia a las prácticas que la empresa Taiwanesa Foxconn (subcontrata de Apple entre otras) realiza con sus operarios en sus plantas de Apple. Ni las muertes, ni heridos por explosión de polvo de aluminio, ni la intoxicación por agentes químicos que utilizan para lavar las pantallas de los iPads han trascendido.

¿Es que acaso sólo Apple trabaja con Foxconn, que hay del resto de empresas?


No, empresas como HP, Nike, Dell y muchas otras trabajan con Foxconn, que no es otra cosa que una subcontrata, pero según Foxconn nadie como Apple les presiona tanto con los márgenes, luego Foxconn como empresa que es y que también está para ganar dinero, tiene que presionar más a sus operadores de Apple que al resto, es elocuente el cartel que preside la planta y que dice así: "Si no trabajas duro hoy, tendrás que trabajar duro mañana, buscando otro empleo", también es significativo el gran número de muertes por accidentes laborales y de suicidios, comparativamente hablando con el los operarios que trabajan para otras empresas dentro de la misma Foxconn.

Pero entonces es Foxconn la que presiona a sus trabajadores, no Apple.


Estrictamente hablando sí, de hecho si preguntas a Apple, ellos argumentan que tienen un código ético del trabajo que obligan cumplir a todos sus proveedores y que si no se cumple rompen el contrato con su proveedor.

Sin embargo, si preguntas a Foxconn te dirán que es cierto lo del código ético pero que las condiciones de los márgenes que exige Apple son tan ambiciosas que es imposible cumplirlo y que además a Apple le trae sin cuidado.

De hecho, Apple no ha cancelado ningún contrato con sus proveedores por motivos de violación del código ético, entre otras cosas porque cambiar de proveedor, les resultaría muy costoso, en tiempo y dinero y además introduciría retrasos en la entrega de producto.

De acuerdo, es un abuso pero todas las multinacionales lo hacen, ellas son las responsables.


Sería muy hipócrita por nuestra parte llegar a esta conclusión, es cierto que el caso expuesto aquí se centra en Apple por dos motivos principalmente: Apple es sinónimo de éxito y por otro lado hay un informe detallado sobre las condiciones laborales de sus empleados, pero no es menos cierto que otras empresas realizan prácticas similares aunque tal vez algo menos agresivas. Sin embargo responsabilizar a estas empresas de la explotación mundial de trabajadores sería un ejercicio de autocomplacencia como pocos. No hay más que fijarse un poco en la cadena de demanda.

Nosotros consumidores, demandamos cada vez mejores productos a precios más bajos, exigimos plazos de entrega predecibles e inmediatos. ¿Por qué? En gran medida, porque las empresas nos lo ofrecen vía publicidad y nos crean la necesidad, pero a fin de cuentas somos nosotros los que tomamos la decisión, somos nosotros los que cuando vamos en busca de un producto, buscamos el mejor precio, sin tener en cuenta que los precios baratos salen exclusivamente de los sueldos baratos. Si pusiéramos el mismo énfasis, en exigir productos fiables, duraderos, con un largo ciclo de vida, escalables y exigiendo que los trabajadores, independientemente del país, tengan unas condiciones de trabajo razonables, evidentemente las empresas lo harían, no les quedaría otra.

En otras palabras, los consumidores en último caso, somos los que estamos generando este modelo de consumo (de forma aborregada si se quiere) y los que estamos haciendo que el i+d+i se refiera más a la investigación de como poder explotar más a mis trabajadores para tener unos menores costes laborales, que a la investigación científico-tecnológica propiamente dicha.