martes, 24 de abril de 2012

Virtualizando con Software Libre: Introducción

Que a estas horas vaya a descubrir al mundo lo que es y ofrece la Virtualización sería un ejercicio de estupidez como pocos, incluso el realizar una comparativa de soluciones de Virtualización basadas en Open Source convertiría este Post en obsoleto muchísimo antes de publicarse.

Lo que pretendo con esta serie de Posts es dar una visión diferente sobre la Virtualización a la que estamos acostumbrados, centrándome más en conceptos que en soluciones particulares o de un determinado fabricante.

Visión ampliada de la Virtualización


Frecuentemente cuando pensamos en sistemas de Virtualización, nos centramos única y exclusivamente en el Hypervisor: Que si VMware, que si Xen, KVM, Hyper-V, sólo por citar algunos de los más conocidos, es decir en aquella capa de Software que realiza la abstracción Hardware, para después realizar una reasignación de recursos más efectiva e inteligente.

Bien, éste es sólo un pequeño espectro de lo que la Virtualización involucra, primero porque en general estamos hablando única y exclusivamente de Virtualización total de máquinas y nos olvidamos de otros tipos de Virtualización que pueden ser muy útiles y tremendamente eficientes para cubrir determinadas necesidades, como pueden ser: Paravirtualización, Virtualización a nivel de Sistema Operativo, Jaulas, etc.

Analizaremos cada una de estas alternativas de una forma más profunda en Posts sucesivos, pero me parece más interesante si cabe, el hablar y profundizar sobre temas que son absolutamente vitales en infraestructuras de Virtualización y que frecuentemente se acometen como anexos de los proyectos, me refiero a conceptos tales como la Virtualización del Almacenamiento o la Virtualización de la Red.

Soluciones Open Source


El Software que utilizaré para presentar los conceptos será basado en Open Source e intentaré en la medida de lo posible ser lo más genérico que pueda, con el objetivo de no ceñirme a una solución particular, para que el lector pueda decidir si los conceptos presentados son aplicables o de utilidad a sus propias necesidades. Es decir, como ya he dicho, presentaré conceptos como Virtualización de Servidores y VDI, Virtualización del Almacenamiento y Virtualización de la Red, como las tres piezas fundamentales del puzle que forma un entorno Virtualizado.

La solución será presentada sobre sistemas Linux para la capa de Virtualización de Hardware y de sistemas Unix para la Virtualización del almacenamiento y de la Red, pero no son soluciones únicas y existen otras equivalentes en otros sistemas que posiblemente se adapten mejor a las necesidades de un proyecto en particular.

¿Por qué Virtualizar con Software Libre?


A esto yo contestaría, ¿Por qué no?. El Software Libre nos permite hacer el 90% de las cosas que podemos hacer con una herramienta comercial (con una eficiencia muy similar y unos costes drásticamente más bajos) como puede ser VMware, que es considerada como un estándar de facto en entornos Virtualizados.

Podemos migrar máquinas en caliente, tanto de Virtualizador como de Repositorio de Imágenes, tenemos un Framework para el Cloud Computing como OpenStack que está diseñado para poder gestionar granjas de miles de servidores, reasignación inteligente de recursos de forma dinámica, clustering, etc. Y sobre todo una cosa muy importante, al ser una arquitectura abierta podemos integrar otra serie de herramientas que no formen parte del Software de Virtualización que permitan dotar a nuestras infraestructuras de funcionalidades que en soluciones comerciales hay que pagar como módulos extra, un ejemplo de esto lo veremos con un sistema de Monitorización integrado que lo presentaremos más adelante.

¿Realmente debo Virtualizar?


Parece una pregunta con una respuesta evidente, pero no lo es tanto.

Cualquier partner de una solución comercial te dirá que sí, que la Virtualización te facilitará la Gestión, reducirá costes y te hará una persona más feliz. Luego empezarás a ver: licencias, contratos de soporte, Hardware de Virtualización, etc., te tirarás dos meses haciendo números y todavía tienes tus cuatro servidores sin hacer un P2V (Conversión de una Máquina de Física a Virtual).

Además no todo es Virtualizable. Esto es como aquel que descubre el destornillador y ahora todo lo quiere hacer con el destornillador, incluso cambiar de canal en la tele. Pues esto es lo mismo, hay Hardware que no es Virtualizable y no tiene por qué ser un sistema muy exótico con tarjetas especiales de uso poco común, puede ser un simple llavero USB que guarda las claves de un sistema ERP (que ya me ha pasado), si no existen drivers para ese determinado Hardware en la capa de Virtualización en el sistema Virtualizado ese Hardware no será reconocible. No suele haber problemas con los componentes de uso común, discos, tarjetas de comunicaciones CPU y memoria, pero a partir de ahí hay que estudiar cada caso.

En cualquier caso yo sí animo a Virtualizar, independientemente del número de servidores físicos que se gestionen, si son pocos como para invertir en una plataforma de Virtualización propia, tal vez sea una solución óptima plantearse la externalización de esos servidores, alojarlos en sitios especialmente preparados para este tipo de entornos, aunque en este caso también habrá de ser objeto de estudio, tanto las líneas de comunicaciones disponibles para atacar el CPD externo, como el desempeño necesario para una buena experiencia del usuario final, no es lo mismo atacar un servicio desde la Red interna a Gigabit que desde una WAN si no se dispone de los caudales necesarios y sistemas con baja latencia.

Mi consejo a la hora de acometer un proyecto de Virtualización siempre es el mismo, acometer un piloto con una muestra de los sistemas más representativos y sobre una plataforma Open Source, ¿Que no cumple nuestras necesidades?, se estudian otras alternativas.

miércoles, 18 de abril de 2012

¿Homer López o Basagoiti Simpson?

Estupefacto. Así me he quedado yo y todos los periodistas que le hemos escuchado. Basagoiti compara a López con Homer Simpson.

Lo ha hecho esta mañana en rueda de prensa, acompañando al presidente de Extremadura durante su visita a Euskadi. En concreto, Basagoiti respondía así a las críticas de López a la política económica de Rajoy. La cita es literal:

"Por aquí (en Euskadi) hay algún alto representante institucional que se está dedicando a dar lecciones al gobierno de Rajoy en el tema económico. Ése al que me refiero no tiene fama de muy laborioso y tiene menos títulos académicos que Homer Simpson. ¡Que no dé lecciones!".

Más allá de la evidente falta de respeto institucional que desprenden sus palabras, y que no voy a comentar porque se comentan solas, ¿podría explicar el Sr. Basagoiti a la sociedad vasca  por qué él y su partido (el PP) han apoyado y siguen apoyando a López al frente del gobierno vasco?. Si ésa es su opinión sobre su socio de gobierno, ¿cómo es que permite que gracias a sus votos nos siga gobernando?.

 ¡Menudo nivel!.

*** Al día siguiente:

Basagoiti ha dicho que no pretendía despreciar a López, y esboza una media disculpa a regañadientes, mientras asegura que él mismo y su partido seguirán garantizando la lehendakaritza a quien considera 'poco laborioso', además de un Homer Simpson.

¿Es todo lo que tiene que decir a la sociedad vasca?. ¿Que a pesar de que ha dejado muy clara la opinión que le merece Patxi López va a seguir apoyándole para que continúe como lehendakari del país?. ¿Es que Basagoiti piensa que la sociedad vasca es Springfield?.

Elecciones ya, por favor, y que la sociedad vasca le saque de dudas.

jueves, 12 de abril de 2012

Competitividad e Innovación, reinventando la rueda … pero con Software Libre


En la última década y media estamos tremendamente acostumbrados (por no decir cansados o con cierto hartazgo) de instituciones (públicas, con demasiada frecuencia) se erijan en autoridades competentes sobre las directrices sobre las que tendrán que construirse las iniciativas empresariales del futuro. Eruditos con escasa o nula experiencia empresarial, reflexionan sobre cómo tendrían que pensar las empresas para ser más productivas, eficientes e internacionales. Sé que es un juicio duro y posiblemente injusto, entre otras cosas porque conozco bastante gente, gente a la que aprecio, que se ganan la vida con este tipo de actividad.

No creo que la competitividad e innovación deban de estar sujetas a reinventarse continuamente. Creo que es bastante evidente que un progreso sostenible debe fundamentarse en dos condiciones fundamentales: La escasez de recursos conocidos y el incesante aumento de demanda de bienes por parte de la población. Los factores que condicionan estos dos axiomas no varían incesantemente, son relativamente estables y responden a ciclos medianamente largos en términos de tiempo a escala humana. Por tanto sólo existen dos alternativas, o nos concienciamos hacia un cambio de modelo, más cercano a la supervivencia que a la “sociedad del bienestar” o bien se perfeccionan los métodos de producción para poder “Obtener más por menos”. Evidentemente como a nadie le gusta renunciar a lo que tiene y siempre queremos más, nos vemos obligados al segundo postulado y es ahí cuando los profesionales de la Competitividad e Innovación se postulan como evangelizadores de las buenas prácticas que las empresas deberían seguir para llegar a buen puerto, como si ellas no supieran llevar sus negocios.

No me imagino a mí mismo acudiendo a la llamada de una empresa donde me digan:

- ”Mira tenemos un problema con MS Exchange cuando llega un mensaje mal formado se nos dispara el consumo de CPU y se nos viene abajo el Relay”

- “Bueno, es normal, yo nunca hubiese puesto Exchange, un Postfix con LDAP y MySQL te va a ofrecer los mismo y te va a dar menos problemas. Tira lo que tienes y empieza otra vez”

Pues bien posiblemente habrá veces que me ha apetecido decirlo, pero también hay que saber, que las Empresas muchas veces adoptan soluciones basadas en tecnologías existentes, formación del personal en plantilla o política de Grupo Empresarial, por poner sólo algunas que se me ocurren ahora mismo. Es decir las soluciones o métodos que emplean las empresas rara vez se deben a capricho y en la mayoría de los casos se deben más un concienzudo aprovechamiento de los recursos existentes, no en vano es su dinero el que se juegan. Por este motivo, me parece poco menos que presuntuoso “educar” a un empresario sobre cómo tiene que llevar su negocio.

Pues bien, después de haber leído, escuchado y sufrido kilos y kilos de literatura sobre el tema, te das cuenta un poco que esto de la Competitividad e Innovación es como el Futbol, que todo el mundo puede hablar de ello, obviamente yo no voy a ser menos J

En cualquier caso mi recomendación no va tanto orientada a los empresarios, si no más bien a todos aquellos estudiosos de la Innovacíon.

  1. Si hay algo que fomente la Innovación es el Software Libre, de hecho es Innovación en estado puro, tiene la ardua misión de competir con soluciones existentes con unos recursos mucho más limitados.

  2. El Software Libre tiene soluciones (muchas) de grado empresarial, otras no tanto, pero no es diferente en el mundo del software comercial. Sin embargo no tiene la capacidad de Marketing ni el apoyo de las instituciones de las que gozan otro tipo de instituciones.

  3. Fomenta la competitividad entre las empresas, pero ojo!! La competitividad bien entendida y en igualdad de condiciones, al ser el código fuente accesible, cualquiera puede coger, mejorar o integrar ese código a voluntad, por lo que el producto resultante está directamente ligado al talento de los trabajadores de la empresa y no está mediatizada por la posición dominante de tal o cual fabricante, aunque claro, hay mucha gente que no le gusta jugar en estas condiciones y si no es “con su baraja” no juega y lo peor, no permite que tú juegues


Por eso me permito recomendar a las autoridades que gobiernan las directrices sobre Competitividad e Innovación, que presten un poco de atención a este tema, que son muchas las empresas que han ido surgiendo en torno a la implantación y desarrollo de Software Libre, que ven como tienen que jugar con las cartas marcadas de otros, paradójicamente más en tiempos de crisis económica, que tienen que ver ofertas públicas del tipo:

“Se abre a concurso un lote para la adquisición por parte de la administración de N licencias de Microsoft Office”. Vamos a ver ... ¿No sería más justo abrir un concurso sobre una solución ofimática sujeta a evaluación con sus correspondientes criterios técnicos y económicos? Que conste que es un simple ejemplo, pero como este, miles.

Más adelante, el Gobierno de turno sacará un informe alegando que el coste asociado al despliegue del Software Libre es superior al comercial, un estudio, que jamás harán público, ni quién lo ha hecho y mucho menos cuánto ha costado. Eso sí, en campaña queda muy molón poner en el programa eso de, “apuesta decidida por el Software Libre”.

Por eso, mi mensaje a los agentes Innovadores es el siguiente:

“Apuesten por el Software Libre, es más justo, fomenta la Competitividad y es mucho más sostenible”

viernes, 6 de abril de 2012

Demasiados indios y pocos vaqueros

Eso es lo que debió pensar el general Custer en la batalla de Little Big Horn contra indios de diversas tribus, y ésta es también la sensación que a mí me queda para describir el desalentador panorama actual de cumplimiento de la LOPD y, por tanto, de la protección de los datos que sobre todos nosotros manejan las empresas e instituciones y, en definitiva, para describir la lamentable situación actual de nuestra privacidad.

Dejando a un lado la controvertida figura del famoso general y si los indios eran tan malos como los pintaban en las películas del género western, es decir, dejando atrás la polémica maniquea de quiénes eran realmente los buenos y quiénes los malos (posiblemente, como casi siempre o siempre en esta vida, ni los unos eran tan buenos ni lo otros eran tan malos), creo que se me entiende perfectamente el símil.

Pues bien, desde la visión que a mí me transmitían las películas de indios y vaqueros en mi más tierna infancia, me monto mi propia película (por supuesto y como muchos de los western, carente absolutamente del mínimo rigor histórico).

Al igual que en todo western que se precie, en mi película los buenos (los vaqueros) tienen la misión de defender a los colonos que se adentran en territorio indio y exponen sus vidas, muchas veces sin las debidas precauciones y, por tanto, siendo presas fáciles de los indios.

Ni que decir cabe que en mi película el papel de los colonos lo interpretamos todos nosotros, es decir, los ciudadanos, que, además de los datos que ya manejan las instituciones y empresas sobre nosotros (una cantidad ingente de ellos, inimaginable, y en ocasiones datos muy sensibles), que muchas veces facilitamos de forma absolutamente despreocupada y sin ningún control, además nos adentramos alegremente en internet y las nuevas tecnologías (redes sociales, cloud computing, mensajería instantánea, etc.) sin tomar las mínimas precauciones para que se haga un uso adecuado y respetuoso de nuestros datos, e incluso y en ocasiones hacemos gala de una actitud temeraria a la hora de exponer nuestra privacidad.

Dicho lo anterior, el reparto de mi película, de lujo, es el siguiente.

Los vaqueros:

ULYSSES S. GRANT: Presidente de los Estados Unidos. Este papel es sin duda para el legislador europeo en materia de protección de datos de carácter personal.

En mi película, Grant y demás colaboradores (papel interpretado por los legisladores de ámbito nacional, es decir, aquellos que tienen la responsabilidad de adaptar las directivas europeas en materia de protección de datos al ordenamiento jurídico de cada país) se encuentran cómodamente instalados en un confortable despacho de Washington D.C. redactando el Tratado del fuerte Laramie, con objeto de poner paz entre colonos e indios.

Cuando tras múltiples y largas deliberaciones en comités, subcomités, grupos de trabajo, etc. se encuentran ya redactados los Títulos del Tratado correspondientes al Objeto, Ámbito y Definiciones, resulta que los colonos ya van por Montana y los indios han huido de las reservas y han hecho una verdadera escabechina con todo rostro pálido que se han encontrado por el camino.

También en mi película y con buen criterio, tras profundas reflexiones con sus asesores, Grant toma una decisión arriesgada: Hay que cambiar el ámbito de aplicación del Tratado para incluir a Montana, y vuelta a empezar... ¡Así no hay manera, que se estén quietos!, se queja amargamente Grant.

Creo que esto retrata bastante bien lo que ocurre con los legisladores en temas tales como: las redes sociales, el cloud computing, y un largo etcétera de otros asuntos (derecho al olvido,...), o lo que es lo mismo y he oído por ahí, sufren de 'la parálisis por el análisis', teniendo en cuenta además que cuando Grant y sus colaboradores tengan aquilatado el Tratado hay que llevarlo hasta los indios mediante un correo a caballo, un sistema muy lento (tienen que recorrer largas distancias a través de la vasta pradera norteamericana), poco seguro (a la mitad se los cargan los indios sin ningún tipo de miramiento), y casi siempre ineficaz (ni los muy c...  de los indios ni los colonos se quedan quietos, y sobre todo porque ninguno de ellos entiende nada de lo que pone en el Tratado y, además, les importa un carajo), por no hablar de la cantidad de colonos que pierden la vida mientras tanto.

EL SÉPTIMO DE CABALLERÍA: Encarnando al famoso general George A. Custer y a sus hombres, en mi película este papel les corresponde por derecho propio a La AEPD y las autoridades de control de ámbito autonómico.

Custer y sus hombres del glorioso séptimo de caballería son los encargados últimos de proteger a los colonos y dar caza a los indios que han salido de sus reservas y los exterminan sin piedad.

En mi película, Custer dispone de muy pocos hombres para cubrir un territorio tan extenso, por lo que prácticamente lo único que puede hacer es cabalgar hacia las columnas de humo que otean en el horizonte (denuncias) y, en consecuencia, llegan siempre demasiado tarde al lugar de las masacres cometidas por los indios, cuando éstos ya han asesinado a todos los colonos y se han ido.

Para su desesperación, no puede hacer mucho más que seguir ese rastro de destrucción, ya que no puede dar alcance a los indios. Eso sí, cuando pilla algún poblado de indios despistados les da 'cera' sin ningún reparo, poco le importa que en él sólo se encuentren ancianos, mujeres y niños indios (sí, mi película también tiene extras, y en este caso los figurantes son reclutados entre los colectivos de pymes, micropymes y autónomos, respectivamente).

Ante las quejas que se reciben por estas últimas situaciones, que hacen dudar de quiénes son realmente los buenos y quiénes los malos, y aprovechando que el río Potomac pasa por Washington D.C., mediante disposición final quincuagésima sexta del Tratado de libre comercio entre los colonos y los indios arapahoes, los colaboradores de Grant deciden adaptar el Tratado del fuerte Laramie en su aplicación al territorio de Wyoming para contemplar en él que no se extermine indiscriminadamente a ancianos, mujeres y niños indios, sino que la primera vez baste con un tirón de orejas y, en todo caso, un par de tortazos.

* Nota del autor: ver disposición final quincuagésima sexta de la Ley de Economía Sostenible, más conocida como Ley Sinde, en la que se modifica el régimen sancionador de la LOPD.

Los indios:

SITTING BULL (TORO SENTADO): El jefe de la tribu de los sioux hunkpapa, a quienes encarnan en mi película las Administraciones Públicas.

Al igual que el resto de tribus indias, los sioux hunkpapa creían fervientemente que las tierras que el Gran Manitu había otorgado a sus antepasados les pertenecían por derecho propio, por lo que no estaban dispuestos a compartirlas, ni nada de lo que había en ellas, con los colonos, que no pintaban nada en su territorio, y mucho menos estaban dispuestos a abandonar sus seculares tradiciones o a cambiar su estilo nómada de vida.

Ésta parece ser también la actitud mayoritaria existente en las Administraciones Públicas en lo que se refiere a la protección de los datos que manejan de los ciudadanos, ya que, según diversos estudios, existe todavía un elevado porcentaje entre su personal que cree que los datos que manejan pertenecen a la administración o que, aún reconociendo la titularidad de los mismos a la ciudadanía, cree que en la práctica su uso hace que los datos sean propios de las instituciones. Vamos, como los indios con la pradera.

Además, es también muy significativo que la mayoría del personal de las Administraciones Públicas critique  la protección de datos con el argumento de que ésta presenta dificultades y obstáculos de cara a la gestión y eficacia. Vamos que, al igual que a los indios, no se les ve muy dispuestos a cambiar sus ancestrales tradiciones en lo que se refiere a los procedimientos y forma de trabajar, anteponiendo éstos a un derecho fundamental de los ciudadanos.


CRAZY HORSE (CABALLO LOCO): El jefe de la tribu de los sioux oglala.

Los miembros de esta tribu nunca aceptaron los tratados que les confinaban en reservas y eran conocidos por su odio a los rostros pálidos y su gran valor en la batalla.

En mi película la obsesión de los sioux oglala es expulsar a los colonos de su territorio, para lo que no dudan en exterminar al mayor número posible de ellos. Además, Caballo Loco, su líder militar, aglutina un gran ejercito compuesto por indios de diversas tribus (oglala, sans arc, pies negros, miniconjou, brule, cheyennestwo-kettles y arikara) para enfrentarse a Custer en la batalla de Little Big Horn. Este ejército es encarnado en mi película por las empresas privadas.

Visto el cumplimiento de la LOPD por parte de las empresas, que se refleja en multitud de estudios, incluso en lo más básico (declaración de los ficheros), no me cabe duda de que lo único que les preocupa no es ya lo farragoso que supone aplicar la LOPD (las tradiciones indias, excusa que también ponen con mucha asiduidad), sino mantener y desarrollar su negocio (la pradera y sus recursos) sin ningún miramiento a los derechos de los demás (los colonos).


LOS TRAFICANTES DE ARMAS: En estas películas no pueden faltar los traficantes que venden armas de fuego y wisky a los indios. Vaqueros sin escrúpulos cuyo único objetivo es lucrarse a costa de los indios sin importarles las consecuencias de sus actos, ni para los propios indios ni para los colonos.

En mi película, en ocasiones engañan a los indios, a estos últimos el tiro les sale por la culata o se quedan ciegos, y no precisamente en sentido figurado, por beber alcohol de madera en lugar del wisky que supuestamente han comprado, pero en la mayoría de las ocasiones los indios saben muy bien qué están comprando y utilizan esas armas contra los colonos.

Obviamente, nadie mejor para interpretar en mi película a estos malvados traficantes que las famosas empresas y consultores que se dedican a la LOPD a coste cero.

Ya he escrito mucho en este blog sobre ellos, por lo que entiendo que el símil se entiende sobradamente y, por tanto, que no precisa de mayores explicaciones.



Hasta aquí los actores principales del reparto, pero, lógicamente y como en cualquier película, éste se completa con un elenco importante de actores secundarios y, como ya he dicho, extras. Entre los actores secundarios están: los exploradores indios que sirven en el ejército de los Estados Unidos (a quienes los indios consideran renegados y acusan de haberse vendido en beneficio propio a los vaqueros, papel interpretado por los profesionales de la privacidad), los indios que se refugian en las reservas, que están bajo su jurisdicción, u otros países limítrofes y hostigan a los colonos cuando Custer y los suyos se despistan y a los que sólo pueden perseguir hasta la frontera (papel interpretado por compañías como Google, Facebook, Twitter, etc., que en mi película, aunque sólo sea por el nombre de otro de los jefes de los sioux oglala, darían vida a  Red Cloud, Nube roja, y sus bravos), etc.


Como no podía ser de otra forma el punto culminante de mi película es la escena de la batalla de Little Big Horn, que, como ya he dicho, representa el momento actual de cumplimento de la LOPD.

Pues bien, todos sabemos cómo terminó: Custer y los suyos murieron con las botas puestas, demasiados indios y pocos vaqueros, pero, también y como en las películas en las que al final indican el destino que les aguarda a los protagonistas, en mi película se recordará que tanto Toro Sentado como Caballo Loco terminaron rindiéndose y que la guerra al final la ganaron los vaqueros (los buenos).

Por tanto, sólo nos queda esperar que al final la historia se repita, aunque no sin mucha dedicación, esfuerzo y mayor agilidad por parte de los vaqueros, y que los buenos también ganen en la batalla por el respeto al derecho fundamental de los ciudadanos a la protección de sus datos de carácter personal, ya que si no lo colonos lo tenemos de colores :-)

miércoles, 4 de abril de 2012

Vaya por Dios... o cómo es imposible ser optimista

‘No hay manera’,... estará pensando Mariano. Si la razón principal esgrimida para explicar la austeridad de los presupuestos era ganar credibilidad como país ante los inversores, un día después lo cierto es que nada indica que se haya conseguido. Y eso es de todo, menos tranquilizador.

A ojo de buen cubero, y seguramente quedándome corto, España deberá pedir prestado este año para atender sus necesidades más urgentes, más de cien mil millones de euros. Y el Tesoro se ha puesto manos a la obra. Hoy lanzaba su primera oferta de bonos de la era ‘post-presupuestos Rajoy’ con la intención de conseguir por esa vía entre dos mil quinientos y tres mil quinientos millones de euros. Pues bien, finalmente se ha quedado en el mínimo de esa horquilla, dos mil quinientos millones de euros,... no ha conseguido más crédito; y encima ha tenido que ofrecer a los compradores un interés más alto que lo hecho en anteriores ocasiones. Con un dato añadido: los grandes compradores de deuda pública española son los bancos... españoles. Ningún inversor internacional a gran escala parece especialmente proclive a prestar al estado español.

Mala señal,... que se suma a la escalada de la conocida como ‘prima de riesgo país’, que vuelve a máximos de cinco meses, colocando a la deuda española cerca (todavía hay margen) del límite de no retorno,... ése que hace inviable el préstamo por el alto interés que hay que pagar.

Todo esto indica que la famosa confianza que busca el gobierno Rajoy no ha calado todavía entre los inversores con capacidad de préstamo, que siguen sin ver claro cómo piensa España salir del agujero y pagar lo que debe,... aún a pesar del enorme recorte a sus presupuestos públicos.

La bolsa, ni que decir tiene, se resiente también, y en dos días ha superado los mínimos del año. En resumen: la credibilidad de la economía española, un día después, brilla por su ausencia.

De ahí el título de este post. Y eso que dejo para otro día un comentario más extenso sobre el artículo del profesor Roubini en el Financial Times. Es uno de los expertos más respetados del mundo, y escribe sobre la urgente necesidad de que los países en apuros (España, Italia, Portugal, Grecia e Irlanda) pacten de una vez su salida del euro antes de que las cosas vayan a peor... en fin: yo juro que quiero ser optimista.