miércoles, 25 de julio de 2012

Como Mao... pero al revés

"De victoria en victoria... hasta la derrota final". Así lleva al pueblo español Mariano Rajoy desde que llegó al poder. Pocos dirigentes políticos han hecho tanto y tan mal en tan poco tiempo. Apenas nueve meses y ha conseguido dilapidar un ya de por si pésimo legado de Zapatero.

Comunicar para influir. Una vez más la oratoria norteamericana compila en una sencilla frase el cometido de los responsables de comunicación de líderes y partidos políticos. Pues bien, el presidente español acumula tal cantidad de despropósitos que parece que la comunicación se la lleva un 'topo' del PSOE para influir en la calle y en los despachos de Bruselas una respuesta que amenaza con ser histórica.

Desde el famoso "no habrá dinero público para la banca", hasta el "no es un rescate, es un préstamo sin condiciones... yo presioné a Europa, ... esto está solucionado me voy al fútbol", pasando por otras perlas después desmentidas por la tozudez de los hechos, Mariano Rajoy acumula en su haber demasiados errores. Eso, repito, en  los últimos ochos meses, porque si uno se pone a recordar, se puede remontar a aquel famoso patinazo del Prestige, al que se refirió como un asunto sin consecuencias ("hilillos de plastilina", sic) cuando ejercía de vicepresidente con Aznar, y que luego se convirtió en el peor vertido de la historia en la costa gallega y cantábrica.

Y lo peor de un error no es ya el error en sí mismo, sino que además te descubran. Rajoy, De Guindos, Montoro... han quedado ante Europa, mercados e inversores como unos líderes sin liderazgo, faltos de  ideas claras, nerviosos, y por si fuera poco insultantemente prepotentes.

España se hunde por una simple razón: su 'sueldo' (ingresos) baja constantemente, y su 'cuota hipotecaria' (deuda) aumenta mes a mes. Llegará un día en el que el 'sueldo' (ingresos) no dé para pagar lo que debes, por mucho que te quites el coche, dos de las tres comidas diarias, el tabaco, la calefacción en invierno, el agua caliente, jures no pillar ni una gripe, o mandes a tu hijo pequeño a trabajar porque no te llega para pagarle los libros.

Ante esa tesitura, o pides prestado o vas a la quiebra. España va de cabeza a la segunda opción porque no encuentra quien le preste por dos motivos:

Uno, España / Mariano Rajoy es incapaz de decir cómo piensa aumentar su sueldo (ingreso) y pagar lo que debe el mes que viene, cuando no es más que un albañil al que se le han acabado las casas que construir.

Dos, España / Mariano Rajoy pretende que le presten un montón de pasta poniendo él las condiciones... vamos, que se pone chulo, porque para algo es 'español' (otra de sus recientes perlas: en plena negociación del rescate bancario, mandó un SMS al ministro De Guindos, reunido con sus colegas en Bruselas, diciéndole eso de "aguanta, España no es Uganda" - Lo publicó el diario El Mundo al día siguiente con gran altavoz patriótico. Todos se enteraron).

En resumen: 2+2 = ... Y lo que es peor, creo que Euskadi no se librará. En los últimos tres años, PP y PSE han estado gobernando nuestro país como si no tuviéramos instrumentos que nos permitieran matices en dos economías tan diferentes. El mismo lehendakari que dice que ahora no recortará, sí que recortaba y de qué forma, cuando el que mandaba en Madrid era su secretario general, Rodríguez Zapatero. Los empleados públicos lo saben muy bien. Demasiado tarde... pero por lo menos, lehendakari, déjenos a los ciudadanos vascos decidir pronto cómo gestionar el naufragio.

miércoles, 11 de julio de 2012

El modelo de Rajoy

Dos son los dos grandes modelos  para salir de la crisis que están ahora mismo sobre la mesa:
1) El primero, al que se adhieren de forma entusiasta Rajoy y buena parte de la política europea, pasa por el lema ‘ahorra hoy para crecer mañana’. Es decir, lo que recorto hoy y lo que me ahorro me servirá mañana para impulsar políticas concretas de crecimiento, que ahora mismo se ven relegadas porque el pago de la deuda se lleva todos los recursos. Primero solucionemos eso, y después crezcamos.
2) Frente al ‘recorta hoy, crece mañana’ se sitúa el modelo keynesiano, defendido y por un grupo de notables, entre los que están premios nobel  de Economía como Paul Krugman y Joseph Stiglitz, y que se resume en:  ‘gasta hoy, crece hoy, paga mañana. Todo esto bajo el supuesto universal de funcionamiento de la economía: tu gasto es mi ingreso.
El hecho de que tú compres una lavadora hace que la empresa ingrese, y después, vía impuestos, el estado. De tal forma que si en crisis como la actual no gasta el consumidor, tampoco las empresas, ni el estado, ¿quién genera ingresos?.
De ahí la importancia de que, en época de crisis precisamente, sea el estado el que asuma el gasto que los demás no acometen. Evidentemente, eso generará más deuda y déficit, pero no importa, porque con la recuperación de la actividad se generarán los ingresos suficientes para pagar lo que debes.
¿Cuál de los dos modelos es el mejor?.


Como ciudadano yo ya he elegido. Como periodista no me corresponde más que constatar que, después de 3 años de duros recortes del gasto público, España vuelve a estar sumida en una profunda recesión. Y, ahora, nos prometen que recortando más saldremos de ésta. Ustedes mismos.